Hoy fue un día de esos en los que te encuentras con esa gente que tiene algún tipo de poder decisorio sobre ti y las cosas que te rodean, voy a dejar que me conozcáis un poco más, soy entrenador de fútbol de niños pequeños y hoy me he encontrado con una arbitra, que pago sus frustraciones, con mis pequeños jugadores al reírse de ellos y posteriormente de mi, en nuestra cara.
Porque la gente que goza de autoridad, como es la de un arbitro en un campo de fútbol, no es utilizada para ser ese ojo neutral que media entre dos rivales, sino la de ser el protagonista y hacer ver quien manda y tiene la última palabra.
Con esto no solo hago referencia a los árbitros, sino a toda esa gente que nos encontramos todos en nuestro día a día, que por alguna razón utilizan ese, llamémoslo don, que decide, controla, supervisa y manda, para hacerse ver.
Esa gente accede a ese tipo de cargos en muchas ocasiones porque toda su vida fue gente con la que nunca contó nadie, gente que siempre fueron el tonto de la clase al que hacían pasillo y le robaban el bocadillo, gente con la necesidad de mandar y hacerse ver para sentirse bien.
Con esto, como con muchas cosas que escribiré no me refiero a que todos sean así, porque como en todo, hay gente que puedes tener la suerte de encontrarte que hace bien las cosas y que nunca nos paramos a felicitar, porque lo normal es que no sea así y perdemos la costumbre de reconocer el trabajo cuando está bien.
Hasta la próxima, a ser felices!
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