Buenos días a ti, pequeño, y buenos días al mundo. Buenos porque un día más me despierto sonriendo después de haber soñado toda la noche contigo. Qué más da que sea 2 de Octubre o 6 de Agosto, me despierto con la misma sensación. Con esa ilusión que tenía al verte el día después del primer beso, con ese orgullo que desprendía desde una butaca al verte dirigiendo una obra de teatro, o aplaudiendo cada gol de esos niños que manejabas tú, el mismo sentimiento que cuando te oí por primera vez en la radio, o cuando me paseaste en coche el primer día de carnet.
Esa sensación que tengo todos los días cada vez que voy a verte, cada vez que me apoyo en tu pecho...
No puedo imaginarme a una persona más perfecta para mí para que me acompañe toda la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario